LAS EDADES DEL HOMBRE 2025-26 ZAMORA
La edición 2025-2026, titulada EsperanZa, tiene lugar en Zamora, La muestra se despliega en dos escenarios: la Catedral del Salvador y la iglesia de San Cipriano, dos templos que resumen la historia medieval de la ciudad y que se han transformado en espacios expositivos.
El preludio, ubicado en la Iglesia de San Cipriano, introduce el concepto de esperanza como hilo conductor. Entre las piezas más destacadas se encuentra La Fe y la Esperanza de Gregorio Fernández, una talla en madera policromada fechada entre 1613 y 1620 y procedente de Nava del Rey (Valladolid). Junto a ella, la Cruz patriarcal del Museo Numantino de Soria, de cobre sobredorado y esmalte sobre madera de roble, ofrece un contraste de materiales y técnicas.
También figura Esperanza de Gil de Siloe, tallada en alabastro entre 1489 y 1493, procedente de la Cartuja de Miraflores (Burgos). Del mismo periodo, la Esperanza de Alejo de Vahia, en madera de nogal policromada, llega desde el Museo Territorial Campos del Renacimiento en Becerril de Campos (Palencia).
Pasión, centrado en el sufrimiento, la entrega y la redención. Una de las piezas más sobresalientes es San Sebastián de Francisco de Zurbarán, óleo sobre lienzo pintado entre 1634 y 1636 y procedente del Museu Nacional de Arte Antiga de Lisboa.
También puede admirarse el Martirio de San Juan Bautista, atribuido a Giulio Cassarino, del primer tercio del siglo XVII, junto a la Cabeza de San Juan Bautista de Juan de Juni, tallada en nogal y policromada en 1545.
Las esculturas de Gregorio Fernández y su taller cobran protagonismo en este espacio, con los bustos de las ocho santas mártires —Bárbara, Lucía, Apolonia, Margarita, Catalina, Cecilia, Águeda e Inés—, realizados entre 1613 y 1616, y el sobrecogedor Cristo yacente de 1626-1627.
Completan esta sección obras como La Oración en el huerto, La Flagelación y Jesús con la Cruz a cuestas, de Felipe Bigarny, Diego de Siloe y León Picardo, talladas en madera entre 1523 y 1525. Entre las piezas más queridas por los zamoranos destaca el Cristo de las Injurias, de Diego de Siloe, tallado hacia 1520 y perteneciente al Monasterio de San Jerónimo de Zamora.
El segundo momento, Resurrección, celebra la victoria de la vida sobre la muerte. En él se incluye La bajada de Cristo al Limbo de Esteban Jordán (1572-1574), Cristo vuelve a la vida de Venancio Blanco (1991) y Cristo Resucitado de Juan de Montejo, con policromía de Juan de la Talaya (1596-1597), procedente de la Catedral zamorana.
Los temas sacramentales también tienen cabida con piezas como El Bautismo de Cristo, anónima del siglo XVII, y el Tríptico del Bautismo de Cristo, del círculo de Quentin Metsys (1510-1520), procedente de Tomar. Las escenas de Los Desposorios de la Virgen de Juan de Montejo y La Cena de Cristo de Juan de Juni cierran este bloque con un mensaje de reconciliación.
El tercer acto, Misión, simboliza la llamada a la comunidad cristiana. Destacan obras como La conversión de San Pablo de Damián Forment y su taller (1511-1517), Noli me tangere, copia anónima de Mario Balassi, La incredulidad de Santo Tomás de Alonso Sánchez Coello (1578) y Pentecostés de Pedro de Campaña, óleo sobre tabla de mediados del siglo XVI.
Por primera vez, Las Edades del Hombre incorpora obras de Diego Velázquez y Pablo Picasso. La Inmaculada de la Magdalena (1614-1616), procedente de Sevilla, y La Anunciación (1896), del Museu Picasso de Barcelona, marcan un antes y un después en la historia de la exposición. Dos visiones distintas, pero unidas por la espiritualidad y la emoción.
El apartado incluye además piezas de Francisco de Goya, Pedro Berruguete, Felipe Bigarny, Giovanni Bernardino Azzolino y numerosos maestros castellanos. Entre ellas sobresalen el Cristo Salvador del taller de Jacques Bernal (1543) y el Cristo, Salvador del Mundo de Pedro Berruguete (1501), testigos de siglos de arte y devoción.

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